Me violaron a los seis años.
Me internaron en un psiquiátrico.
Fui drogadicto y alcohólico.
Me intenté suicidar cinco veces.
Perdí la custodia de mi hijo.
Pero no voy a hablar de eso.
Voy a hablar de música.
Porque Bach me salvó la vida.
Y yo amo la vida.
James
Rhodes es uno de los más eminentes concertistas de piano de la
actualidad y un gran renovador de la música clásica. Ha protagonizado
documentales para la BBC y Channel 4, escribe en The Guardian y ofrece recitales en todo el mundo.
Reseña (sin spoilers):
"La música clásica me la pone dura."
Así comienza este libro que leí hace unos días y que desde la primera página se convirtió en uno de esos que te absorben y no puedes parar de leer hasta llegar al final. James Rhodes nos cuenta cómo ha sido su vida desde que sufrió abusos sexuales de niño. Lo hace sin filtros y de una manera tan honesta y explícita que llega a remover por dentro de una forma sorprendente. Nos mete de lleno en su mente, en sus distorsiones cognitivas y en su lucha diaria contra ellas, nos habla de todos los trastornos mentales que ha sufrido a lo largo de los años, de sus decisiones y de los momentos en los que seguir vivo ni siquiera lo veía como una opción. Nos hace ver que el problema no acaba cuando finalizan los abusos sino que no hace más que comenzar y que se acaba enredando en todos los aspectos de su vida de manera que se le hace imposible mantener una estabilidad durante mucho tiempo.
A pesar de que durante años intenta huir y no enfrentarse a lo que le ocurrió sobreviviendo a duras penas gracias al apoyo social y la música, finalmente acaba recayendo en varias ocasiones en períodos depresivos marcados por las autolesiones e intentos de suicidio.
También hay mucho de música clásica en este libro. Además de todo lo que ha influído en su vida, inicia cada capítulo hablando brevemente sobre algún compositor y contando curiosidades de su vida por lo que nos acerca a este ámbito, en gran parte desconocido para muchos de nosotros, de una manera muy interesante. Al principio del libro nos recomienda leer cada capítulo escuchando una de esas composiciones de las que habla, lo que le da un significado aún más personal a la lectura.
Se trata de una historia no solo de perdón, aceptación o superación personal sino que ofrece una prueba de que nunca es tarde para encontrar nuestro camino y sanar, y para dedicar la vida a hacer lo que de verdad se quiere hacer. En definitiva, un libro maravillo y desgarrador para cualquiera, pero en especial para los que adoramos la psicología y el funcionamiento de la mente humana. Totalmente recomendable.
