El otro día escuchaba a una opositora, que acaba de abandonar, decir que siempre suele contarse la experiencia de los triunfadores. Fulanita ha sacado plaza. Se puede. Vamos. Just Do it
Esto es positivo, en el sentido de que se nos muestra un modelo de éxito, al que tomamos como referencia para motivarnos, e incluso para imitar algunos aspectos que creamos clave para conseguir ese éxito.
Pero, espera. Parece que tenemos un invitado
Vaya...es el mítico Bud Spencer. Pff. Creo que ha venido a hacer lo que él mejor sabe hacer. Bueno, también fue campeón de natación. Pero me da que no ha venido a nadar. Sino a calzarnos hostias como panes.
Y es que la opositora continuaba con que se suele ensalzar a los triunfadores sí, pero, ¿qué sabemos de los que abandonan?. Es cierto. La mayor parte de los que abandonan lo hacen con el silencio de quien parece no tener nada por lo que sentirse orgulloso. Lo cual no es del todo así, como comentaré al final. Pero ahora no hagamos esperar más a Bud, que viene a ponernos en nuestro sitio, a modo preventivo. Pincha en "más información" si quieres confirmar las intenciones de Bud
Primera hostia: La excepcionalidad
La Fulanita triunfadora del que hablamos arriba representa un porcentaje ínfimo. En concreto alrededor un 3% del total de aspirantes a plaza PIR. Poco más que el porcentaje de Esquizofrénicos en la población general (por decir el primer dato que me viene)
Fulanita no ha seguido un método diferente al de esa mayoría que fracasa (en Foro PIR están las experiencias). Porque sí, la inmensa mayoría de los opositores, contando previa experiencia de vida estudiantil de cierto nivel, con inteligencia dentro de la normalidad, con recursos, o con una enorme ilusión y ganas iniciales... lo termina dejando.
-Paréntesis de la segunda hostia-
¿Quiere decir esto que no tenemos nada bajo control?
No, obviamente no. Si que tenemos algo de control. Una parte.
Hay una método o forma de proceder, con distintas variaciones, más o menos conocido por casi todos los que llevamos tiempo en este mundo, y que si lo aplicamos con constancia nos llevará a tener un nivel alto en un plazo de tiempo medio. También hay estrategias de examen ajustada a como se evalúa la prueba y a nuestras particulares características. O los aspectos emocionales, tan importantes en esta carrera de fondo (en este enlace nuestra Noa nos cuenta algo sobre el tema)
Pero una vez llegado a tener un alto nivel de conocimientos y de ejecución de examen, no podemos controlar algo que también es crucial siempre: la suerte. Sólo podemos intentar reducir al mínimo este aspecto incontrolable, adquieriendo un nivel lo más alto posible.
-cierre de paréntesis de la segunda hostia-
Vaya. Estas hostias de Bud duelen. Pero, ¿hacia falta recordarnos lo que ya sabíamos?
Sí.
Hace falta porque, en ocasiones, se puede olvidar. Lo cual por momentos puede tener efectos positivos. Pero también muy negativos: al perder de vista este contexto se corre el peligro de que venga una hostia mucho mayor: una gran culpabilidad y decepción con uno mismo desmesurada, alimentadas por no otorgar la suficiente importancia a estos aplastantes datos.
Segunda: La relativa incontrolabilidad
Fulanita no ha seguido un método diferente al de esa mayoría que fracasa (en Foro PIR están las experiencias). Porque sí, la inmensa mayoría de los opositores, contando previa experiencia de vida estudiantil de cierto nivel, con inteligencia dentro de la normalidad, con recursos, o con una enorme ilusión y ganas iniciales... lo termina dejando.
-Paréntesis de la segunda hostia-
¿Quiere decir esto que no tenemos nada bajo control?
No, obviamente no. Si que tenemos algo de control. Una parte.
Hay una método o forma de proceder, con distintas variaciones, más o menos conocido por casi todos los que llevamos tiempo en este mundo, y que si lo aplicamos con constancia nos llevará a tener un nivel alto en un plazo de tiempo medio. También hay estrategias de examen ajustada a como se evalúa la prueba y a nuestras particulares características. O los aspectos emocionales, tan importantes en esta carrera de fondo (en este enlace nuestra Noa nos cuenta algo sobre el tema)
Pero una vez llegado a tener un alto nivel de conocimientos y de ejecución de examen, no podemos controlar algo que también es crucial siempre: la suerte. Sólo podemos intentar reducir al mínimo este aspecto incontrolable, adquieriendo un nivel lo más alto posible.
-cierre de paréntesis de la segunda hostia-
Vaya. Estas hostias de Bud duelen. Pero, ¿hacia falta recordarnos lo que ya sabíamos?
Sí.
Hace falta porque, en ocasiones, se puede olvidar. Lo cual por momentos puede tener efectos positivos. Pero también muy negativos: al perder de vista este contexto se corre el peligro de que venga una hostia mucho mayor: una gran culpabilidad y decepción con uno mismo desmesurada, alimentadas por no otorgar la suficiente importancia a estos aplastantes datos.
Y es que sí, sacamos a la luz a Fulanita porque es el modelo a seguir. El que nos demuestra que se puede. Perfecto. Pero hay que hablar también de lo que es lo más habitual con muchísima diferencia: no sacar plaza aun habiendo vendido tu alma a Marino.
Anticipar lo que es más habitual que suceda (sin entrar tampoco en derrotismos), es útil a la hora de adaptarnos posteriormente si, efectivamente, ocurre.
Anticipar lo que es más habitual que suceda (sin entrar tampoco en derrotismos), es útil a la hora de adaptarnos posteriormente si, efectivamente, ocurre.
Tercera hostia preventiva: Cuidado con lo que te conviertes
![]() |
| Img empalagosa justificada si sigues leyendo |
Se habla de efecto Miguel Ángel a la influencia recíproca entre los miembros de la pareja, de forma que tienden a comportarse conforme el otro espera de él. Así, sin darnos cuenta, esculpimos al otro al reforzar conductas que nos parecen adecuadas. Se podría decir que nuestra identidad (e incluso rasgos físicos) evoluciona en esta simbiosis con la pareja (un ejemplo simplificado: cualquiera puede pensar en la experiencia de haberse interesado por los gustos de nuestro amado/a, hasta incluso convertirlos en propios)
De la misma forma que nuestra identidad se ve influida por esta unión a otra persona, también un proyecto continuado en el tiempo hace evolucionar nuestra identidad en conjunción con el mismo. Somos mucho de lo que hacemos, de aquello a lo que dedicamos nuestro tiempo.
En este sentido, conviene señalar la inercia a seguir invirtiendo en aquello lo que ya llevamos mucho invertido. Ser conscientes de que se produce un vinculación cada vez más grande. Y que en ocasiones esta vinculación puede convertirse en un enganche perjudicial. Es perjudicial cuando en el día a día nos crea un malestar prolongado en el tiempo, que no tiene visos de cambiar. Esto puede suceder con relaciones, y puede suceder también con proyectos de diferente tipo a los que estamos ligados. En último término, hay que saber poner un fin.
Ahora rebobinemos al principio. El silencio de los que abandonan.
Decía la persona que cité al comienzo, que la vida sigue. Este es un vídeo de alguien que no ha sacado la oposición, y es para motivar, comenta. Para que no venga luego Bud Spencer con una hostia de las gordas. De las que te hunden de verdad. No queremos eso, ¿verdad Bud?
En resumen: Si es lo que quieres, inténtalo y dalo todo. Puedes conseguirlo. Se puede, sí. Pero nunca pierdas de vista en todos estos factores, a la hora de autoevaluarte de manera justa y de salir vivo de la oposición.
Quizá sea bueno revindicar todo lo que tienen que decir y que ayudar los que 'fracasan'. Sin caer en Mr Wonderfulismos, el aparente fracaso en lograr un objetivo muy concreto no tendría que traducirse en fracaso en enriquecimiento y experiencia vital, que es de lo que al fin y al cabo nos nutrimos.
Es posible que dedique otra entrada a hacer una reflexión sobre lo que yo creo que me llevo de haber preparado esta oposición durante tantos años: desde conocer más a fondo inseguridades (y fortalezas), a aprender a convivir en modo muy muy intenso con la frustración, hasta incluso algo tan casual como enamorarme de alguien a quien no hubiera conocido de no ser por esta oposición. Ahí es nada.
Y es que uno puede incluso ver paralelismos en su vida opositora con respecto al resto de ámbitos de la misma.
Pero eso sería otro día. De momento, os dejo con el vídeo citado.
(Entrada publicada también en Divulgando que es gerundio)
Pd. Durante la elaboración de esta entrada no se ha repartido ninguna hostia a nadie, ni se ha maltratado a ningún Bud Spencer (que en paz descanse el hombre), ni éste ha zurrado. Eso sí, él se ha ofrecido a ir a domicilio para hostias recordatorias.
Pd. 2. No confundan hostia -metafórica- preventiva con la 'hostia a tiempo' defendida por algunos educadores con pocos recursos para aplicar otros métodos más efectivos. Eso malo. Caca.



No hay comentarios:
Publicar un comentario